El concreto refractario LCC-170 es un concreto de bajo cemento altamente especializado, diseñado para aplicaciones que requieren resistencia excepcional a temperaturas elevadas y ambientes agresivos. Con un contenido de alúmina superior al 70%, este material se destaca por su capacidad para soportar temperaturas extremas, con un límite recomendado de aplicación de hasta 1650°C. Esto lo convierte en una opción ideal para entornos industriales que experimentan calor intenso y ataques químicos.
Su alta concentración de alúmina y su bajo contenido de cemento cálcico aluminoso le confiere una notable resistencia tanto al desgaste por abrasión como a la corrosión producida por compuestos agresivos, como el vanadio y el azufre, presentes en ciertos combustibles. Esta característica hace que el LCC-170 sea particularmente útil en la industria de la petroquímica, la generación de energía y otros sectores donde los materiales están expuestos a condiciones extremas de temperatura y ataques químicos.
Con una densidad de 2450 kg/m³, el LCC-170 también ofrece un buen equilibrio entre resistencia mecánica y peso, lo que facilita su manipulación e instalación. Esta densidad asegura, además, su estabilidad estructural incluso en condiciones de alta carga térmica y abrasiva.
Este concreto de bajo cemento es una excelente opción en aplicaciones donde la protección contra la corrosión y la abrasión es crucial, como en la construcción de recubrimientos en hornos, calderas, chimeneas y otras instalaciones industriales expuestas a altas temperaturas. Gracias a su durabilidad, el LCC-170 reduce los costos de mantenimiento y mejora la eficiencia operativa en entornos de trabajo de alto riesgo térmico y químico. Su capacidad para resistir ataques químicos del combustible lo convierte en un material clave para proyectos que exigen fiabilidad y longevidad en condiciones extremas.